A mis amigos del Centro La Salle Lliria y a los Animadores y Niños del Projecte Obert, un saludo muy cordial y ánimo que ya estamos en febrero. Un mes que nos ofrece motivos para celebrar, o para pensar.
Saber elegir nos exige reflexionar para poder elegir lo que más conviene. Pues será Juanjo que nos puede ayudar.
“Juanjo era el tipo de persona que siempre estaba de buen humor. Cuando alguien le preguntaba cómo le iba, respondía: Si pudiera esta mejor, tendría un gemelo”.
Era un gerente único. Así que un día fui a encontrar a Juanjo y le pregunté: “No lo entiendo, no es posible ser una persona positiva siempre… ¿Cómo lo haces?
Él me respondió: Cada mañana me despierto y me digo a mí mismo: Juanjo tienes dos opciones. Puedes escoger estar de buen humor o de mal humor. Yo escojo siempre estar de buen humor.
Sí claro, pero no es tan fácil, protesté.
Sí lo es, dijo Juanjo. Todo en la vida es cuestión de elegir. Cuando quitas lo accesorio, cada situación es una elección… En resumen: “TÚ ELIGES CÓMO VIVIR LA VIDA”.
Pasados los años me enteré lo que le sucedió a Juanjo. Y he aquí lo que me contestó: Olvidé de cerrar la puerta trasera y unos ladrones armados me asaltaron y tras robar me dejaron malherido. Fue llevado al hospital y tras 18 h. de operación y unas semanas de terapia, fue dado de alta.
El amigo le preguntó. ¿qué pasó por tu mente en el momento del asalto. Lo primero que me vino a mi mente fue que debía haber cerrado con llave la puerta de atrás. Cuando estaba tirado en el suelo recordé que tenía dos opciones: Podía elegir vivir o podía elegir morir. Elegí vivir.
Juanjo continuó: Los médicos fueron geniales; no dejaban de decirme que todo iba bien. Pero cuando me llevaron al quirófano y vi las expresiones en las caras de los médicos y enfermeras, realmente… me asusté. Podía leer en sus ojos: Es hombre muerto. Supe entonces que debía tomar la iniciativa.
¿Qué es lo que hiciste?, le pregunté.
“Bueno… uno de los médicos me preguntó si era alérgico a algo y respirando profundamente grité: ¡SÍ, A LAS BALAS! y mientras se reían, les dije: “Estoy escogiendo vivir… opérenme como si estuviera vivo, no muerto”.
Juanjo vivió por la profesionalidad de los médicos, pero sobre todo por su asombroso carácter, la lección de vivir plenamente.
Termino deseándoos mirar con optimismo.
La actitud ante la vida, al final, lo es todo.
Dios nos dio la libertad de elegir. Elige la mejor parte. Él siempre estará contigo”
Un abrazo.
- Joaquín Gasca, fsc.
Febrero, 2026.